La Predicación — Puente entre Dos Mundos de John Stott

Artículo escrito para Predicación Expositiva
Por Rodrigo Avila

La Predicación: Puente entre Dos Mundos de John Stott es un texto clásico sobre la predicación expositiva el cual es considerado por muchos como uno de los mejores y más influyentes libros sobre el tema. El título de esta obra hace referencia a la idea de que “un verdadero sermón actúa como un puente sobre la división cultural entre los mundos bíblico y moderno, y debe apoyarse de igual forma en ambos (p. 8).”

Stott entiende que mucho se ha escrito sobre la predicación pero cree que su libro aporta un enfoque más integral en algunas áreas: “Si algo distingue a La Predicación, creo que es que he tratado de armonizar aspectos complementarios del tema que a menudo han sido separados (p. 8).”

A mi juicio el autor logra cumplir a cabalidad con su objetivo a lo largo de los ocho capítulos que componen su obra. En el capítulo 1, Stott comienza diciéndonos que existe cierta gloria en la predicación la cual ha sido manifiesta a través de toda la historia de la iglesia.

El capítulo dos lidia con tres objeciones principales a la predicación: La disposición en contra de la autoridad, la adicción a la televisión, y la atmósfera de duda contemporánea.

En el capítulo tres se presentan “argumentos teológicos en favor del sitial permanente e indispensable de la predicación como parte del propósito de Dios para la iglesia” (p. 85).

En el capítulo cuatro, Stott compara la predicación con un puente de comunicación. Esta metáfora busca ilustrar la tarea de los predicadores quienes deben construir puentes por sobre la ancha y profunda quebrada de miles de años de cambios culturales. La idea es permitir que la verdad revelada de Dios fluya de las Escrituras para entrar en la vida de los hombres y mujeres de hoy.

En los capítulos cinco y seis, el autor entrega consejos prácticos sobre el estudio y la preparación de los sermones.

Los capítulos siete y ocho tratan sobre las características personales del predicador, tales como sinceridad, seriedad, valor, y humildad.

Algo que resalta a la vista es la plétora de citas llenas de sabiduría y consejos prácticos que el autor comparte en su obra y que ha recopilado de su basta lectura de cerca de cien libros sobre el tema.

Personalmente aprecio la humildad y sinceridad de Stott cuando confiesa que:

“A menudo me veo embargado por la ‘frustración de la comunicación’ en el púlpito, puesto que hay un mensaje que arde en mí, pero soy incapaz de transmitir a los demás lo que estoy pensando, y mucho menos lo que siento. Y rara vez, por no decir nunca, dejo el púlpito sin un sentido de fracaso parcial, un ánimo penitente, un clamor a Dios por su perdón, y una resolución de volver a él por gracia para mejorar en el futuro (p. 7).”

Estas palabras reflejan exactamente lo que yo he sentido muchas veces justo después de haber predicado. Es alentador saber que no soy el único que con frecuencia siente que su desempeño en el púlpito está muy lejos de ser óptimo.

Stott ha probado no solo que tiene el corazón de un pastor sensible sino también la mente de un exégeta cuidadoso. Esto es evidente cuando pregunta: “¿Cómo podemos estar persuadidos de continuar predicando, y aprender a hacerlo en forma efectiva?” Y nos contesta que, “el secreto esencial no es dominar ciertas técnicas sino estar dominado por ciertas convicciones. En otras palabras, la teología es más importante que la metodología.”

No me queda más que recomendar de manera entusiasta este importante libro que de seguro elevará el nivel de la predicación de aquellos que pongan sus principios en práctica.

[testimonials design=”classic” backgroundcolor=”” textcolor=”” class=”” id=””]

Predicador Graduado del Master's Seminary, sirve en el ministerio Gracia a Vosotros
Esposo de Sheila y padre de Ian y Evan. Pecador redimido por la Gracia Soberana de Dios y llamado al plantamiento de iglesias en America Latina.

[/testimonials]