Predicacion-expositiva

Artículo escrito para Predicación EXPOSITIVA.
Por Juan José Binet

El definir la predicación como expositiva presupone que no toda predicación lo es, es decir que también ésta puede ser tópica, temática o aun narrativa y sin querer desdeñar estas últimas dado que entendemos que en algún momento y bajo ciertas circunstancias mitigan alguna necesidad o cumplen algún cometido, nos proponemos demostrar que la predicación expositiva es la que más se apega al sentido original de las Escrituras y la que más intenta ser fiel e íntegra a la intención del autor en el momento en que escribió.

Según el diccionario Larousse “exponer” viene del latín ‘exponer’ y se trata de poner una cosa de manera que sea vista. El diccionario Webster lo define como “exhibir, mostrar, explicar, presentar o proponer”, de modo que cuando hablamos de predicación expositiva, nos referimos propiamente al arte o pericia de explicar y mostrar la Palabra de Dios de modo que sea vista y comprendida; es decir, que la audiencia o destinatarios a quienes se les presenta sean receptores del contenido exacto, genuino y original del material selecto para tales fines.

Predicar expositivamente requiere de una rígida disciplina y de una gran dosis de humildad ya que naturalmente tendemos a “eixegizar”, es decir a comunicar nuestros propios pensamientos, criterios, opiniones e idiosincrasia sobre cualquier tema en particular, que no es más que subjetividad al enfocar las cosas desde nuestra propia perspectiva por causa de nuestra propia naturaleza pecaminosa que siempre salpica el ejercicio y en la que no pocas veces va acompañada de desviaciones y aun especulaciones por aquello de evitar traicionar nuestra propia conciencia o seguir un patrón aprendido, heredado o emulado de nuestros ayos y de la escuela interpretativa en la que fuimos forjados o con la que nos identificamos. Todo esto influye a la hora de exponer un pasaje o texto de las Escrituras; es por ello que el primer requisito para dedicarnos a tan digna y honrosa tarea y que siempre debe ser parte de la preparación, es la de dependencia del Espíritu por medio al ejercicio consistente, permanente y devoto a la oración para que sea Él quien nos ilumine o más bien para que hable por Sí solo y que seamos nosotros solo instrumentos en Sus manos por medio de los cuales Él hable a Su Pueblo o a la audiencia en necesidad.

Una predicación que es considerada expositiva siempre va de la mano con lo que se lo conoce como exégesis que es la ciencia o arte de interpretar correctamente las Escrituras valiéndose de herramientas y recursos recomendables que compartiremos en breve. No se puede hablar de exposición bíblica a menos que ésta se apoye en el mismo texto y que su única intención sea ofrecer una interpretación cabal y acorde con el consejo revelado de Dios en Su Palabra. Cualquier otra intención, motivación o finalidad escapa al marco referente y la convierte en eixégesis, es decir en una interpretación privada que atenta contra el mismo consejo de Dios (Véase II Pedro 1:20).

Tómese en cuenta, por igual, que la predicación esencialmente expositiva necesita tomar en cuenta el contexto o entorno alrededor del cual se escribió o se pronunció el relato en cuestión. El ignorar o divorciar el mensaje del ambiente y circunstancias alrededor del tal, provoca, por un lado, que la entrega sea incompleta, parcial, inconclusa y hasta insípida y por otro lado y por consiguiente, que el impacto sea cuestionable y la congregación quede raquítica o cuadripléjica. Podríamos catalogarlo como una catástrofe o tragedia porque al presentar un texto accidentado y falto de sustancia, los sentidos no son del todo ejercitados y como resultado mantiene a los oyentes en el nivel de mediocridad. Es como tomarse una taza de café sin azúcar al gusto o un variado manjar a la carta sin sal yodada.

Wayne McDill escribió en su libro “12 Destrezas Esenciales Para Lograr Un Gran Sermón” lo siguiente:

La predicación expositiva hace un llamado a la consideración cuidadosa de los contextos en los cuales el texto fue originalmente escrito. El interpretar un texto requiere el echar una mirada seria al contexto literario, los capítulos y los versículos previos y posteriores al texto, así como a los demás escritos del autor en el canon completo. Más allá también está el contexto histórico del manuscrito original, incluyendo la cultura local, política, condiciones económicas y otros factores afines. El marco original del texto no solo da forma al mensaje sino que también forma parte de él.”

A continuación ofrecemos una lista de herramientas y recursos disponibles o recomendados como auxiliares a la predicación expositiva:

  1. Diccionarios Bíblicos. Herramientas valiosísimas que asisten al predicador en la definición y origen de términos y vocablos de acuerdo a su etimología en los idiomas originales.
  2. Léxicos. Similares a los diccionarios, se especializan en proveer la estructura gramatical y trasfondo de las palabras con sus acepciones y variantes cuando el caso lo amerita.
  3. Atlas & Mapas. Nos permiten familiarizarnos con el marco geográfico, topográfico y aun geológico de las tierras bíblicas donde se protagonizaron los eventos relatados desde el Génesis (Edén/Babilonia/Mesopotamia/Irak) hasta Apocalipsis (Isla de Patmos).
  4. Libros de referencia y otras fuentes. Aquellos que nos brindan detalles específicos sobre la cultura hebrea, judía y helenista como “Usos & Costumbres de las Tierras Bíblicas de Fred H. Wight. “Usos y costumbres de los Judíos” de Alfred Edersheim y otros autores como Ralph Gower, J.I. Packer y M.C. Tenney).
    Libros Históricos como “Las Guerras De Los Judíos” y “Antigüedades De Los Judíos” de Flavio Josefo.
    Libros Arqueológicos como “Comentario Arqueológico De La Biblia” de Gonzalo Báez-Camargo y “Arqueología De Palestina” de William F. Albright.
  5. Examen Material. Es un ejercicio basado en composición gramatical en el que se desglosan las frases y oraciones de acuerdo a su estructura y categorías. Este ejercicio permite que el estudiante o predicador organice en secuencia lógica las frases primarias y subordinadas para lograr una mejor comprensión del texto y adentrarse en la mente del autor.
  6. Sermones online. Vasta biblioteca virtual con un abanico inagotable de escritos, ensayos y sermones sobre cualquier tópico o trozo de la Escritura. Valiéndose de un motor de búsqueda como Google o Bing, puede encontrar todo tipo de material teológico o exegético.

El predicador expositivo o aquel que pretende serlo y quiere asegurarse de honrar a Dios y Su Palabra en el ejercicio de tan sublime encomienda, debe contar con su propia biblioteca o al menos tener acceso a los recursos que hemos recomendado ya que así como en la multitud de consejeros hay sabiduría (Véase Proverbios 11:14; 15:22), del mismo modo consultar el consejo e iluminación de autores y hombres influyentes de Dios que ya trillaron el camino nos hace más sabios.

Mi oración es que en el nuevo despertar que experimentamos en estos postreros días donde gracias a los medios masivos de comunicación y las redes sociales se promueve más que nunca la sana doctrina, añadamos el ingrediente expositivo a tales doctrinas para que el impacto sea mayor y para que aquellos que necesitan responder a todo el consejo de Dios, escuchen el mensaje exacto, preciso y no adulterado que Dios desea comunicarles.

 

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Profesor de Griego y Educación Cristiana en la Universidad Teológica El Camino en Kissimmee, Florida. USA
Esposo de Irene y padre de Jearene y Elsi. Pecador redimido por la Gracia Soberana de Dios. Es escritor, traductor y compositor musical sirviendo en la First Baptist Church of Orlando.

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