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Artículo escrito para Predicación EXPOSITIVA.

Por Álex Figueroa

 

Sin duda, predicar es un privilegio invaluable, por el que el Señor nos concede glorificar su nombre exponiendo sus propias Palabras a nuestros hermanos, para edificación de sus almas y de la congregación como comunidad de fe. Por lo mismo, debemos honrar este alto llamado, manejando con precisión la Palabra de verdad (2 Ti. 2:15, NBLH).

Como ha dicho David Helm, “la predicación expositiva es la predicación poderosa que somete correctamente la forma y el énfasis del sermón a la forma y el énfasis del texto bíblico”.

Para llevar a cabo esta tarea, requerimos de rigor, en el sentido de propiedad, exactitud o precisión en la realización de algo. Si el rigor es relevante y valorado en disciplinas deportivas, académicas o científicas, con mucha mayor razón debemos aplicarlo en todo el proceso envuelto en la predicación de la Palabra de Dios.

En este sentido, necesitamos ser rigurosos al menos en los siguientes aspectos:

Rigor en el trabajo exegético

Es necesario que seamos cuidadosos y precisos en la interpretación, en la determinación del significado del texto bíblico con el que estamos trabajando. Debemos rechazar interpretaciones superficiales o simplonas del pasaje bíblico, o incluso aquellas que sean complejas e intrincadas, pero que no se deriven del texto escritural. Hemos de ser rigurosos en llegar al sentido genuino de las palabras e ideas del texto, de tal manera que la forma y el énfasis del sermón correspondan a la forma y el énfasis del texto.

Rigor en el uso de los idiomas originales

Cuando vayamos a los idiomas originales, que sea para obtener mayor claridad, y no para intentar buscar juegos gramaticales o semánticos que apoyen una idea preconcebida. Es frecuente ver que algunos expositores hablen de términos en los idiomas originales, pero que recurran a acepciones de las palabras que sirven mejor a su enfoque personal de la exposición, en vez de identificar el significado específico que esa palabra tiene en el contexto original del pasaje que se está predicando.

Rigor en las referencias bíblicas

Es hermenéuticamente sano y recomendable buscar concordancias del pasaje bíblico que estamos predicando, pero debemos asegurarnos de estar interpretando bien esos pasajes relacionados. Es decir, no debemos ultrajar la Escritura invocando a la fuerza pasajes bíblicos que realmente no dicen lo que nosotros estamos llevándolos a decir. Debemos asegurarnos que si acudimos a una cita en otro lugar de la Biblia, ésta realmente se relacione con lo dicho en nuestro texto.

Rigor en la aplicación

Las ilustraciones y aplicaciones que derivemos del texto, realmente deben corresponder a su forma, énfasis y significado; deben ir en el mismo sentido que el mensaje consagrado en el texto. Es muy frecuente ver a predicadores que comienzan leyendo un texto bíblico, pero su exposición nada tiene que ver con lo dicho allí. Debemos honrar al Señor, ajustando nuestra exposición a sus Palabras.

También es común observar que los predicadores repitan en su exposición noticias de dudosa procedencia que circulan en internet y las redes sociales, como descubrimientos de la NASA o supuestos hechos históricos, o dichos de personajes connotados que avalarían tal o cual verdad expuesta en la Biblia, pero que con un mínimo de investigación se puede constatar que es información falsa o artificiosa. Si vamos a hacer referencia a cualquier información de fuentes externas en nuestra predicación, debemos hacerlo también con precisión y rigor, ya que las referencias defectuosas restan credibilidad a la predicación.

Desde luego, es fundamental asimismo que seamos diligentes en la preparación de nuestros corazones para predicar, yendo al Señor en oración para rogar su gracia y la llenura de su Espíritu en nuestras vidas, y específicamente que nos capacite para predicar como debemos hacerlo, conforme a las Escrituras.

Creo que podrás encontrar varios otros aspectos en los que debemos ser rigurosos, y que no he mencionado aquí. El llamado es a no menospreciar la labor a la que el Señor nos ha llamado, debemos ser precisos en la exposición de Su Palabra Santa, para así poder presentarnos delante de Él como obreros que no tienen de qué avergonzarse.

Prediquemos la Escritura, prediquémosla expositivamente, prediquemos con precisión.

Esposo, padre. Pecador redimido por la Gracia Soberana de Dios.
Alex Figueroa, Pastor de Iglesia Bautista Gracia Soberana, Coordinador General de Predicación EXPOSITIVA