Artículo escrito para Predicación Expositiva
Por Ps Miguel Nuñez

 

En los últimos años, mucho es lo que hemos leído y escuchado acerca de la predicación expositiva. Algunos podrían preguntar ¿a qué se debe este surgimiento del interés en un tipo particular de predicación? Y creo que la respuesta se encuentra en el hecho de que hemos llegado a reconocer que en la iglesia de nuestros días la mayor parte de la predicación que se ha hecho ha sido mas bien de una manera antropocéntrica, pragmática, emocional y muchas veces carente de la verdad revelada en el texto bíblico.

Mark Dever, Pastor Titular de Capitol Baptist Church en Washington, D.C., quien ha hablado y escrito extensamente sobre la predicación expositiva la ha definido de esta forma:

“un sermón expositivo es un sermón en el cual el punto de un texto bíblico es el punto del sermón aplicado a la vida de la congregación.”

En otras palabras lo que el predicador está enseñando es algo que sale directamente del texto que él tiene delante. Una definición propia que construí hace un tiempo atrás lo expresa de esta otra forma:

“la predicación expositiva es exponer la palabra a través de una estructura provista por el texto mismo, preservando la intención original del autor, procurando proclamar entonces las verdades encontradas, de una manera Cristo céntrica y de tal forma que el predicador no se convierta en un obstáculo para que la palabra haga su trabajo en el corazón del hombre.”

Con esto yo quiero resaltar que al estudiar un texto es posible encontrar en el mismo texto los puntos que vamos a desarrollar durante la exposición del mensaje. También en mi definición estoy tratando de comunicar la idea de que cada texto bíblico ha tenido una intención original por el cual fue escrito por su autor. Y antes del texto ser aplicado a la congregación, se hace imperativo encontrar dicha intención.

Como todo el Antiguo Testamento apunta la persona de Cristo y todo el Nuevo Testamento gira alrededor de la persona de Cristo, entonces nuestra predicación debiera tener una orientación Cristo céntrica y al mismo tiempo el predicador debe hacer todo el esfuerzo posible para evitar que él se convierta en un obstáculo para que el oyente escuche lo que Dios dijo en vez de lo que el predicador quiere decir.

La predicación expositiva nos ayuda a mantener la integridad de lo que Dios ha revelado, nos da autoridad a la hora de predicar porque sabemos que ésta está basada en la opinión de Dios y no la nuestra y nos ayuda a predicar de una forma objetiva haciendo uso del texto que tenemos por delante en vez de traer una idea para hacer que el texto apoye lo que queremos decir. Por tanto la predicación expositiva protege la revelación de Dios de corrupción, el honor del nombre de Dios y al pueblo de Dios de una mala enseñanza. Cada texto bíblico predicado pudiera ser malinterpretado, sub-interpretado o sobre-interpretado. Lo que la predicación expositiva busca lograr es evitar incurrir en cualquiera de esos errores.

Hablar de predicación expositiva puede tomar todo un semestre en un seminario académico, sin embargo lo que queremos hacer en este pequeño artículo es explicar y motivar el uso de la predicación expositiva. A la hora de predicar expositivamente el predicador debe determinar cuál es el foco central del texto que él está apunto de proclamar. Para esto él pudiera comenzar con un par de preguntas: 1) ¿ De qué está hablando el texto? y 2) ¿Qué dice el texto de eso que está hablando? Ramesh Richard, habla con claridad sobre este proceso en su libro, La Predicación Expositiva: Siete Pasos para La Predicación Bíblica.

Al hacer esto, no olvidemos que el texto a ser predicado tiene un contexto que está relacionado con el capítulo en el cual se encuentra insertado y ese capítulo tiene un contexto relacionado al libro de la Biblia en el cual se encuentra y ese libro de la Biblia tienen también un contexto relacionado al Testamento (Antiguo vs Nuevo) en el cual se encuentra y ese Testamento tiene otro contexto que es el resto de la revelación bíblica. Por tanto, a la hora de predicar expositivamente es necesario que el expositor conozca bien la teología bíblica y cuando hablamos de teología bíblica nos referimos al desarrollo de toda la historia redentora comenzando en el libro del Génesis y terminando el libro de Apocalipsis.

Habiendo dicho todo lo anterior, yo no quisiera reducir la predicación expositiva a una mera técnica y por tanto quisiera mencionar que al entregar el mensaje es importante la necesidad de que estén presentes tres elementos que han sido reconocidos desde tiempos de antaño y que corresponden a la retórica clásica. La retórica clásica reconocía que en la comunicación hay un primer elemento conocido como el Logos que tiene que ver con el contenido del mensaje. Un segundo elemento que es el pathos que tiene que ver con los elementos emotivos de la comunicación como es el fervor y las emociones transmitidas acerca de lo que hablamos; y finalmente hay un tercer elemento que es el ethos que tiene que ver con el carácter del predicador que es transmitido en la medida en que él habla. Estas tres cosas son importantes.

Quizás un buen pasaje para ilustrar esto es el que aparece en 1 Tes., 1:5, “Pues nuestro evangelio no vino a vosotros solamente en palabras (logos), sino también en poder y en el Espíritu Santo con plena convicción (pathos); como sabéis qué clases de personas demostramos ser entre vosotros (ethos) por amor a vosotros.” Quizás esta sea una buena manera de concluir este pequeño ensayo sobre la Predicación expositiva.

 

 

Casado por más de 30 años con la Dra. Catherine Scheraldi.
Miguel Nuñez, Pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) en Santo Domingo, República Dominicana. Presidente y fundador del Ministerios Integridad y Sabiduría